Está de gira por toda España con su espectáculo Uno y trino, donde hace lo que mejor se le da: coger un micro y hacer reír a la gente, con sus monólogos y su música. Este salmantino, que tenía aspiraciones de cantautor y comenzó su andadura televisiva en El club de la Comedia, le dio la vuelta a la actualidad en los programas Noche H y Éstas no son las noticias. Ahora, junto a Manuel Campo Vidal, nos recuerda en nuestras pantallas cómo eran los anuncios publicitarios de nuestra vida con mucho humor…
Háblanos de tu último proyecto…
Estoy haciendo Los anuncios de tu vida, que es un programa muy bonito que narra la historia de España a través de la publicidad, y ahí ando, colando mi humor.
Has hecho radio, televisión, ahora estás con tu espectáculo musical: Uno y Trino, ¿dónde te sientes más cómodo?Cómodo, cómodo, en la radio porque no te ven, se crea una intimidad muy especial con el público, los tópicos de siempre que son verdad en la radio, ¡también el de que pagan menos pero eres mucho más feliz! Pero no le hago ascos a nada, en la tele estoy muy a gusto y en el escenario también.
En el escenario estás siempre a dos centímetros de la gente, ¿qué anécdotas te han pasado?Normalmente casi todas son buenas, porque la gente paga por ver un espectáculo y luego no suele boicotearlo, a veces responden algo, pero incluso puede venir bien porque si lo sabes enganchar y le das una vuelta puede enriquecer el espectáculo. La verdad es que no he tenido muchas sorpresas desagradables, agradables sí, de decirte algo, contestar y crearse allí un diálogo con feeling donde la gente se ríe.
¿Cómo comenzaste?A mí me dio la ventolera de ser músico o ser cantautor, cuando estamos todos ahí con las hormonas malamente, me dejé el pelo largo y me hice cantautor. Pero en el fondo a mí lo que me gustaba de verdad era hacer lo que hacía gente como Krahe, Wyoming o Pablo

Carbonell, fundir música y humor, que son las dos cosas que más me gustan… Mandé al Club de la Comedia un vídeo con mis canciones y chorradas, gustaron más mis chorradas y ahí se empezó a liar, pero yo la primera vez que subí a un escenario fue a cantar.
¿Te gustaría salir de tu personaje, cambiar alguna vez de registro?Sí, claro, me gustaría hacer ficción, en mi espectáculo no renuncio a ser Quequé, pero me encantaría hacer algo… No sé cómo soy como actor, porque yo suelo interpretar a Quequé, ¡si alguien se atreve y me lo propone y es tan inconsciente, pues bienvenido, porque para inconsciente yo!
Tienes voz es muy característica…¡Dios me ha dado esta voz y el desconocimiento de no saber usarla! Este año he enganchado con el programa de radio Abierto hasta las 2 en Radio Nacional, y me encanta, sobre todo porque hay música, la música en directo está muy desaparecida, y me encantaría hacer radio de verdad, tal y como está la televisión ahora.
Has trabajado en muchos programas, ¿ la gente te reconoce por la calle?La verdad es que me quedo bastante extrañado porque llevaba sin salir en la tele como un año o así y pensé que la gente se había olvidado y la verdad es que no, quizá es por la perilla, aunque si me la corto y me quito las gafas… ¡Hasta que hablo! Yo la fama no la quiero, va implícita, no me voy a quejar, pero no me gusta mucho.
¿Qué haces para cuidarte? Me cuido muchísimo la voz, ¡fumo y bebo como loco! …. No, ahora en serio, no soy un ejemplo muy saludable, pero si vives en Madrid hay una forma muy sencilla y saludable para cuidarse, que es coger la bici, yo se lo recomiendo a todo el mundo que la coja, hay que intentar imponer la bici en Madrid, conseguir un carril bici…
¿Consultas a tu farmacéutico?Soy muy mal paciente, prefiero aguantar el dolor, hasta que ya no puedo más y le meto un tiento al paracetamol, que es lo que siempre uso. Yo también utilizo como médico de cabecera al farmacéutico, le consulto el primero, con esto de no parar nunca.
¿Qué planes tienes en los próximos meses?Ahora volveré con el espectáculo Uno y Trino, me divierto muchísimo, y luego con la radio y con el programa de televisión, Los anuncios de tu Vida… ¡¡¡Para qué quiero más!!!