En la misma ha participado el catedrático de Genética de la Facultad de Biología de la Universidad de Alcalá, Nicolás Jouve de la Barreda, quien ha señalado que la nueva eugenesia “convierte al embrión en un objeto, en algo que se puede desechar”. Y ha calificado el Diagnóstico Genético Preimplantatorio de “holocausto del embrión”, ya que sólo2% de embriones llegan a término. Además ha subrayado que el diagnóstico genético preimplantatorio está limitado para las enfermedades poligénicas (las más complejas, como el cáncer), por lo que ha subyarado que “no hay un diagnostico genético para las enfermedades complejas”. A lo más que podemos aspirar es a detectar un centenar de enfermedades monogenéticas.
En la mesa también ha participado el primer ginecólogo de un hospital público español que se ha acogido a la objeción de conciencia para no realizar diagnósticos prenatales y no participar así, ni indirectamente, en abortos. El ginecólogo del hospital de Algeciras, Esteban Rodríguez, ha calificado de “persecución del Síndrome de Down” el diagnóstico prenatal, ya que su mal uso deriva en una auténtica eugenesia. Así ha denunciado que “en Andalucía, los sistemas de diagnóstico prenatal están desarrollados para favorecer el aborto eugenésico, es toda una maquinaria al servicio de la cultura de la muerte”, ha dicho. Además, ha señalado, el diagnóstico prenatal se ha convertido en “otro negocio”.
Por su parte, el director del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, Justo Aznar, ha explicado la utilización más frecuente del diagnóstico genético prenatal y ha planteado diferentes alternativas éticas para estos usos,

como la creación de bancos públicos de cordón umbilical en lugar de crear los bebés medicamentos. En este sentido ha señalado que bastan 60.000 muestras bien identificadas para poder atender las necesidades técnicas de una población de 50 millones de habitantes.
El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, ha inaugurado el I Congreso de Médicos Católicos denunciando que los médicos católicos sufren "un fuerte rechazo e incomprensión". En esta línea ha señalado que se hace necesaria una vuelta a la ley natural y a la ley católica como patrimonio de reflexión moral y experiencia vivida. Ya que, ha señalado, “el verdadero problema no es sólo ético, necesita estar inmerso en horizontes más completos”. Así, ha afirmado que la censura sobre el horizonte de la antropología cristiana deja un “alto precio a pagar” y “hace de la bioética una trampa para la Iglesia”. Por último, el obispo ha señalado que “la fe asegura la verdadera ars médica”.
En la inauguración, el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, Alfredo Dagnino, ha destacado que “asistir, curar, combatir el dolor humano es tarea que se acerca mucho a la vocación del sacerdocio”, y ha denunciado que “hoy poderosas corrientes ideológicas tratan de influir en la conciencia de los médicos para ir en contra de la moral, no sólo cristiana, sino también natural”.
Dagnino ha alabado el “espíritu de servicio” del médico, porque “el enfermo no es un individuo anónimo sino un ser humano con rostro, una persona responsable” y ha subrayado que “los médicos son servidores de la vida y no instrumentos de la muerte”. Así, ha añadido que el médico “no deber ser forzado a obrar en contra de su propia conciencia”, y ha pedido una “firme protección jurídica de la vida humana en todos sus estadios”. También ha participado en la inauguración el rector de la Universidad CEU San Pablo, Rafael Sánchez Saus, quien ha subrayado que en la actualidad existe una "ofensiva laicista" ante la es preciso que la Universidad católica ofrezca un ámbito de reflexión y de acción. Así, ha pedido a los ciudadanos que no se hagan "los ciegos" ante las realidades cotidianas de España y que "no callen" ante ellas.
El I Congreso de Médicos Católicos: “Ars Medica y Fe Cristiana”, el segundo de los Congresos de “profesionales católicos” que organiza la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU. Continúa esta tarde y el sábado en el Salón de Grados de la Universidad CEU San Pablo (Julián Romea, 23. Madrid). Además se analizarán “¿Qué ética para la bioética? La fundamentación epistemológica de una nueva disciplina”, “Mente, cerebro y neuroética”, “Y el futuro de la medicina regenerativa: La aplicación clínica de las células madre”.