¿Cosas del código genético o del entorno social? Lo cierto es que pasados los 14-15 años es común el abandono de la práctica deportiva habitual en las chicas adolescentes. Para solucionarlo, los especialistas proponen el “deporte con receta”
“El ser humano tiene un diseño genético para la práctica del ejercicio físico. Es algo contrastado desde un punto de vista científico”. A partir de esta premisa, Josean Lekue, jefe de los servicios médicos del Athletic, y presidente de la Sección de Medicina Deportiva de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, nos explica que el sedentarismo se ha convertido en una de las diez causas principales de muerte y discapacidad en las civilizaciones más avanzadas. Para su combate, Lekue precisa la necesidad de realizar “una actividad física reglada, teniendo bien claras las diferencias entre el ejercicio físico, el deporte y el deporte profesional de competición. Hay que amoldar a cada organismo una frecuencia de ejercicio determinada, ajustada a sus características, con la intensidad precisa y el volumen de trabajo suficiente”, puntualiza el especialista.
Indicado para todoEste experto defiende el ejercicio físico como arma terapéutica, incluso como herramienta de prevención y tratamiento de enfermedades. Lekue subraya que “sus beneficios sobre el organismo en el tratamiento de las cardiopatías, la hipertensión arterial, la obesidad, la osteoporosis, la diabetes tipo 2 y algunas patologías psiquiátricas son evidentes. Y aún más”, apunta el experto. “Estudios recientes trabajan sobre sus efectos en el tratamiento de determinados tipos de cánceres, en cuadros de fibromialgia y en ciertas enfermedades neurodegenerativas”.
Si el deporte es una herramienta de prevención es necesario conocer a partir de cuándo conviene regularizar su práctica. Josean Lekue entiende que “a partir de la adolescencia. Hasta esas edades el ejercicio físico espontáneo y las clases de educación física son suficientes. Pero una vez que se alcanza cierta edad entran en juego otras ocupaciones, otras formas de ocio menos exigentes y más sedentarias, y se produce el abandono de esta práctica”. Especialmente significativo es el caso de las mujeres. “Alrededor de los 14 ó 15

años, las chicas reducen de manera drástica la práctica de ejercicio físico. En el caso de los chicos, la edad se prolonga uno o dos años más, pero en torno esas edades es conveniente coger la rutina”.
Las razones del abandono1. La aparición de ofertas de ocio menos exigentes y el entorno social influyen en esta decisión, que ha de intentar atajarse alrededor de los 14 ó 15 años en las chicas y un par de años después en los chicos, más habituados a la práctica de ejercicio.
2. El ser humano tiene un diseño genético para la práctica del ejercicio físico y el sedentarismo se ha convertido en una de las diez causas principales de muerte y discapacidad en las civilizaciones más avanzadas.
3. La sociedad no atiende al consejo médico y es necesaria la prescripción de ejercicio físico, algo así como deporte con receta, con un plan de trabajo personalizado.
4. Los beneficios del ejercicio físico sobre el organismo son evidentes en el tratamiento de las cardiopatías, la hipertensión arterial, la obesidad, la osteoporosis, la diabetes tipo 2 y algunas patologías psiquiátricas.
5. De igual modo que no se salta del sofá a convertirse en atleta, el deportista profesional no debe desengancharse de la práctica física una vez concluida su carrera.
La clave está en la recetaSon consejos de prevención, pautas para una vida sana de futuro. Pero… ¿qué ocurre con aquellas personas que no siguieron a tiempo estas recomendaciones? Lekue tiene claro que “los consejos caen en saco roto. Cuando un médico de Atención Primaria recomienda a sus pacientes que ande una hora al día, está comprobado que no se sigue la recomendación. Hay evidencias de que si el médico precisa qué tipo de ejercicio se debe practicar, con qué frecuencia e intensidad, las indicaciones surten mayor efecto que si nos quedamos en consejos generales. Es necesario hacer una prescripción de ejercicio individualizada, algo así como deporte con receta”, expone.
Existe un punto intermedio entre el sedentarismo y la práctica compulsiva de deporte. Josean Lekue asume que “el sentido común ha de imperar. Uno no puede pasar del sofá a correr cinco días a la semana porque su organismo necesita un tiempo para asimilar las adaptaciones propias del ejercicio que realice. Hay que hacer un acercamiento progresivo en el que se puedan asimilar las cargas de trabajo. Dos días a la semana para empezar no es una mala dosis, aunque sea preferible un estudio personalizado del individuo”.
Cuidado con el deporte de competiciónEl deporte de competición profesionalizado es perjudicial para la salud. Esta máxima impera en los últimos tiempos, al abrigo de diversos episodios trágicos entre deportistas de élite. Lekue asume que “hay una base científica que avala este pensamiento”, aunque subraya los matices. “Es verdad que se generan una serie de cargas acumuladas que conllevan, con el paso del tiempo, determinadas consecuencias, sobre todo en el aparato locomotor. Pero también es cierto que esto ocurre con deportistas que tienen antecedentes de lesiones muy acusados”.
Especialmente llamativos son los problemas cardiovasculares. “Hay que diferenciar”, apunta el experto, “aquellas lesiones congénitas de otras derivadas de la práctica deportiva. De la misma manera que uno no se convierte en atleta de la noche a la mañana, al deportista profesional hay que recomendarse que cuando cese su carrera no abandone por completo la práctica de ejercicio físico”.
Los datos• España está ligeramente por debajo de la media comunitaria en materia deportiva. El 42 por ciento de los españoles no practica deporte nunca, frente al 39% que lo hace al menos una vez por semana, según una encuesta del Eurobarómetro difundida por la Comisión Europea. El principal motivo que alegan los entrevistados para justificar la falta de actividad física es la ausencia de tiempo (45%).
• En el conjunto de la UE, un 40 por ciento de los ciudadanos hacen deporte al menos una vez por semana, frente al 39% que no lo practica nunca. Suecos (el 72% hacen deporte al menos una vez por semana), finlandeses (72%) y daneses (64%) son los ciudadanos de la UE que se toman el deporte más en serio, superando ampliamente la media comunitaria.
• En el otro extremo de la clasificación se encuentran Bulgaria (donde el 82% de los ciudadanos no hace nunca deporte), Grecia (79%), Hungría (71%), Rumanía (69%), Italia (67%), Polonia (66%) y Letonia (65%).
• Tanto en España como en la UE, los hombres practican más deporte que las mujeres. Esta diferencia es particularmente marcada en el grupo de edad entre 15 y 24 años, en el que el 28 por ciento de los hombres españoles hacen ejercicio (19% en el conjunto de la UE), frente al 16% de mujeres (8% en la UE).
• Entre los motivos esgrimidos por los españoles para practicar deporte destacan la mejora de la salud (61%), la necesidad de relajarse (40%), la mejora de la forma (29%) y de la apariencia física (28%), la diversión (25%) y la pérdida de peso (18%). La mayor parte de encuestados (53%) prefiere hacer deporte en un parque o en la naturaleza y sólo el 11 por ciento va al gimnasio.