-¡Mire, mire...!
-¿Le duele la boca?
-Sí. Me huele la boca
-Le pregunto que si le duele la boca
-¿Perdón?.
Le digo que me huele la boca
-¡Bien empezamos!.
¡Vaya diálogo!
-¡Es que me huele la boca, leñe!
-Pero señora. Tiene aftas
-¿Hastas?. Hasta de lejos me huele
-Es que la halitosis que padece, por
lo que veo, está producida por las úlceras que tiene. ¿No le duele?
-Claro que me duele, pero lo que me
preocupa es el olor
-Esto es la pescadilla que se muerde
la cola. Si tiene dolor tiene olor
-¿Otra vez vamos a empezar con el
juego de palabras?. Mire que estoy nerviosa y no oigo
bien
-La halitosis que padece puede estar
producida por una infección bucal
-Tengo la dentadura perfectamente y
además no toso
-Digo halitosis producida por la
ulceración de la mucosa bucal
-Pues me lavo los dientes con energía
todas las noches
-Hay que limpiarlos con más
frecuencia y con menos energía
-Es que mi trabajo está en la calle.
No como en casa. Soy comercial y de ahí mi preocupación por el mal olor
-Pues esto es un problema que ha de
solventar. En principio hay que atajar las aftas
-¿Y esto de..., como es... aftas?. ¿Es una enfermedad?
-No. Es un síntoma
-Un síntoma, ¿de qué?
-De muchas cosas. ¿Tiene alguna
prótesis?
-Un alza en el zapato izquierdo
-Me refiero a la boca
-¡Ah no!. Ya
le digo que tengo una dentadura magnífica
-¿Está tomando alguna medicación?
-Solo unas pastillas para la
digestión después de las comidas. Es que comer en la calle deprisa y corriendo
me produce acidez
-Me parece que estamos dando con la
causa
-¿Cuál es?
-Si no está tomando medicación
sistemática, tiene la dentadura perfecta y por su edad no creo que tenga
trastornos hormonales, pues...¿está muy nerviosa?
-¡Ya le he dicho, enormemente
nerviosa!. ¿No se ha dado cuenta que no oigo bien?. Cuando estoy nerviosa oigo mal
-Eso sí que es raro. Puede tener una distonía neurovegetativa
-Yo no soy vegetativa, sólo como
carne, no me gusta la verdura
-Me refiero al sistema vegetativo, no
a los vegetales
-Bueno, ¿y qué puedo hacer?
-Debe probar con un colutorio
-Yo no me fío de los consultorios
-Me refiero a soluciones
medicamentosas para el enjuague de la boca
-¡Ay Dios mío con los nervios!. ¿Y cual me recomienda?
-En principio alguno que lleve un
anestésico local, porque tiene varias úlceras
-¿Y quitan el olor?
-Le daré uno asociado con un
compuesto de mentol
-¿Y cómo resuelvo lo de la limpieza
de la boca después de comer?
-Si no puede buscar un sitio para
asearse puede recurrir a goma de mascar
-¿Y quitan el olor?
-La veo obsesionada con el olor. Lo
importante ahora son las aftas y el chicle facilita la salivación que es una
forma autónoma de higiene bucal
-¡Ay autónoma!.
¡Qué ganas tengo de dejar de trabajar a comisión!
-Pues a propósito de lo que me dice
me atrevo a pensar que su problema es psicosomático. Debe consultar con el
especialista para que le marque una pauta ansiolítica y a....
-¿Una analítica?
-...un otorrino,
por si acaso
Pedro
Caballero-Infante P.